Semana 28 de Embrazo: Inicio del Tercer Trimestre. La Semana Vital del Bebé
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Has llegado al tercer trimestre del embarazo. En esta etapa, el bebé sigue creciendo y madurando rápidamente. Su cerebro se desarrolla de manera acelerada, sus pulmones comienzan a prepararse para la respiración y sus movimientos son más fuertes y definidos. A nivel materno, podrías notar mayor fatiga, dificultad para respirar y algunos cambios en el sueño debido al tamaño del abdomen. Es un buen momento para iniciar clases de preparación para el parto y asegurarte de llevar un estilo de vida saludable para afrontar esta última fase del embarazo con bienestar.

El bebé mide aproximadamente 37-38 cm de la cabeza a los pies y pesa alrededor de 1.1 kg, siendo similar a una berenjena grande.
Proteínas – Son fundamentales para el desarrollo muscular y celular del bebé. Incluye carnes magras, pollo, pescado, huevos, lácteos, legumbres y frutos secos.
Hierro – Previene la anemia y apoya la producción de glóbulos rojos. Se encuentra en carnes rojas, espinacas, lentejas y cereales fortificados. Es recomendable combinarlo con vitamina C (cítricos, fresas, pimientos) para mejorar su absorción.
Calcio – Ayuda en la formación de los huesos y dientes del bebé. Se encuentra en lácteos, almendras, brócoli y tofu.
Ácido fólico – Reduce el riesgo de malformaciones congénitas. Se obtiene de vegetales de hoja verde, cítricos, frijoles y cereales integrales.
Omega-3 – Contribuye al desarrollo cerebral y visual del bebé. Está presente en pescados grasos como el salmón, chía, linaza y nueces.
Fibra – Previene el estreñimiento, un síntoma común en esta etapa. Se encuentra en frutas, verduras, cereales integrales y legumbres.

Hidratación – Beber al menos 2 litros de agua al día ayuda a reducir la hinchazón y prevenir infecciones urinarias.
Consejos prácticos
Realizar comidas pequeñas y frecuentes para evitar acidez estomacal.
Evitar alimentos ultraprocesados, altos en sodio o azúcares refinados.
Reducir la cafeína y evitar el alcohol.
Controlar el consumo de sal para evitar la retención de líquidos.

Ejercicios recomendados
Caminar
Nadar
Yoga prenatal
Ejercicios de Kegel (para fortalecer el suelo pélvico)
Estiramientos suaves
Precauciones
Evitar ejercicios de alto impacto o que impliquen riesgo de caídas.
No realizar movimientos bruscos ni levantar peso excesivo.
Hidratarse bien y evitar el sobrecalentamiento.
Consultar con el médico antes de iniciar cualquier rutina.
Mejora la circulación sanguínea – Reduce la hinchazón en piernas y pies, previniendo la retención de líquidos.
Alivia dolores de espalda – Fortalece los músculos y disminuye la presión sobre la columna.
Reduce el riesgo de diabetes gestacional – Ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre.
Previene el aumento excesivo de peso – Mantiene un peso saludable y facilita la recuperación postparto.
Mejora la resistencia y preparación para el parto – Fortalece la zona pélvica y abdominal, facilitando el trabajo de parto.
Beneficios emocionales y mentales
Reduce el estrés y la ansiedad – Estimula la producción de endorfinas, mejorando el estado de ánimo.
Favorece el sueño – Ayuda a combatir el insomnio y mejorar la calidad del descanso.
Aumenta la energía y reduce la fatiga – Mejora la oxigenación y el metabolismo.
Esfuerzos físicos excesivos
No levantar objetos pesados.
Evitar ejercicios de alto impacto o con riesgo de caídas, como correr, saltar o practicar deportes de contacto.
No permanecer de pie por largos períodos sin descanso.
Dormir en posición inadecuada
Evitar dormir boca arriba, ya que puede comprimir la vena cava y reducir el flujo sanguíneo al bebé. Lo ideal es dormir de lado, preferiblemente sobre el lado izquierdo.
Dieta poco saludable
No consumir alimentos ultraprocesados, ricos en grasas saturadas, azúcares y sodio.
Evitar el exceso de cafeína, ya que puede afectar el ritmo cardíaco del bebé.
No consumir pescados con alto contenido de mercurio (pez espada, atún rojo, tiburón).
Evitar el alcohol y el tabaco, ya que pueden causar complicaciones en el desarrollo fetal.
Descuidar la hidratación
No reducir el consumo de agua, ya que puede aumentar el riesgo de infecciones urinarias y estreñimiento.

Situaciones de estrés o ansiedad extrema
Evitar la sobrecarga de trabajo o actividades que generen mucha tensión emocional.
No ignorar señales de fatiga o agotamiento, es importante descansar cuando el cuerpo lo pida.
Automedicarse
No tomar medicamentos, suplementos o remedios naturales sin la aprobación del médico. Algunos pueden afectar el desarrollo del bebé.
Sí, las contracciones de Braxton Hicks pueden volverse más frecuentes. Son indoloras y preparan el útero para el parto, pero si se vuelven regulares o dolorosas, es importante consultar al médico.
Para reducir la hinchazón, es recomendable elevar las piernas, usar ropa cómoda, beber suficiente agua y evitar estar mucho tiempo de pie o sentada sin moverse.
El aumento de peso varía, pero en general, una mujer con un índice de masa corporal (IMC) normal debería haber ganado entre 7 y 10 kg hasta esta semana. Sin embargo, cada embarazo es diferente y es importante seguir las recomendaciones médicas.
Sí, la fatiga puede reaparecer debido al crecimiento del bebé y a la mayor demanda de energía del cuerpo. Descansar lo suficiente y llevar una alimentación equilibrada ayuda a mantener la energía.
En la mayoría de los casos, sí. Si el embarazo es saludable y el médico no ha indicado restricciones, se pueden mantener relaciones sexuales. Sin embargo, si hay sangrados, placenta previa u otros riesgos, es importante consultar al especialista.
Sí, es un buen momento para monitorear los movimientos fetales. Se recomienda notar si el bebé se mueve al menos 10 veces en dos horas. Si hay una disminución significativa en los movimientos, es importante avisar al médico.
Es buen momento para inscribirse en clases de preparación para el parto, conocer opciones de parto, practicar ejercicios de respiración y fortalecer el suelo pélvico con ejercicios de Kegel.
