¡Oficialmente tu bebé ya es considerado “a término”! Esto significa que, si naciera esta semana, ya está listo para vivir fuera del útero.
En esta etapa, su cuerpo y órganos están completamente formados, solo continúa acumulando grasa para mantener su temperatura.
Probablemente sientas más presión en la pelvis, contracciones leves e irregulares y muchas ganas de tenerlo en brazos. Tu cuerpo también se prepara activamente para el parto: el cuello uterino comienza a ablandarse y el bebé puede estar ya bien encajado.



Beneficios:
-Facilita el inicio del trabajo de parto.
-Reduce el dolor lumbar.
-Disminuye la ansiedad y mejora el sueño.
-Prepara tu cuerpo física y mentalmente para el parto.

Sí. Desde la semana 37, el bebé se considera a término y puede nacer sano y fuerte.
Las contracciones verdaderas son regulares, aumentan de intensidad y frecuencia, y no desaparecen al cambiar de posición.
Acude al hospital, incluso si no tienes contracciones. Es importante que el médico revise la cantidad y el color del líquido.
Sí, si tu embarazo es de bajo riesgo y tu médico no lo ha contraindicado. De hecho, puede ayudar a ablandar el cuello uterino.
Podrías dar a luz en cualquier momento entre la semana 37 y la 40.
Eleva las piernas, hidrátate y evita la sal. Si la hinchazón es repentina o se acompaña de dolor de cabeza o visión borrosa, consulta de inmediato.Eleva las piernas, hidrátate y evita la sal. Si la hinchazón es repentina o se acompaña de dolor de cabeza o visión borrosa, consulta de inmediato.
Sí, podrías estar expulsando el tapón mucoso, una señal de que el parto se acerca.
Es completamente normal. Habla con tu médico o pareja, y practica ejercicios de respiración o meditación para mantener la calma.
Aunque sus movimientos cambian porque tiene menos espacio, debes seguir sintiéndolos todos los días. Si notas una disminución, acude al médico.
Ropa cómoda, pijamas abiertas al frente, pantuflas, artículos de higiene y la primera ropita de tu bebé.
