Semana 3 de Embarazo: Síntomas Primeros Indicios y Cambios
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En esta semana ocurre un momento clave: la fecundación. Si un espermatozoide logra fertilizar el óvulo, comienza la formación del cigoto, que viajará hacia el útero para implantarse en los próximos días. Aunque aún no hay síntomas evidentes, el embarazo ya ha comenzado a nivel celular.

Sangrado de implantación (leve y color rosado o marrón)
Cansancio o fatiga
Aumento de la temperatura basal
Cólicos o molestias en el bajo vientre
Cambios en el sistema digestivo (hinchazón y gases)
Mayor sensibilidad a los olores
Cambios en el apetito o antojos
Cambios de humor o mayor sensibilidad emocional
En la semana 3 de embarazo, el embrión es en realidad un grupo de células en rápida división, conocido como blastocisto, que aún no tiene una forma definida de bebé.
A pesar de su diminuto tamaño, ya contiene toda la información genética que definirá sus características físicas y biológicas.
Ácido fólico (Vitamina B9)
Previene malformaciones del tubo neural.
Importante para la formación del ADN y el crecimiento celular.
Fuentes: Espinacas, brócoli, lentejas, espárragos, aguacate, naranjas.
Hierro
Ayuda a la producción de glóbulos rojos y previene la anemia.
Fuentes: Carnes magras, lentejas, espinacas, garbanzos, quinoa, hígado.
Consejo: Combínalo con vitamina C (naranjas, fresas) para mejor absorción.
Calcio
Esencial para el desarrollo de los huesos del bebé.
Fuentes: Lácteos, almendras, tofu, brócoli, sardinas.
Dosis recomendada: 1000 mg diarios.
Proteínas
Fundamentales para el desarrollo celular y el crecimiento del embrión.
Fuentes: Pollo, pescado bajo en mercurio, huevos, legumbres, yogur griego.
Grasas saludables (Omega-3)
Favorecen el desarrollo del cerebro y la vista del bebé.
Fuentes: Salmón, chía, nueces, linaza, aceite de oliva.

Hidratación
Mantiene la circulación y previene fatiga.
Bebe al menos 2 litros de agua al día.
Evita bebidas azucaradas y refrescos.

Ejercicios de fuerza con peso ligero (2-3 veces por semana)
Usa mancuernas ligeras o bandas elásticas.
Fortalece brazos, espalda y piernas para soportar el crecimiento del bebé.
Mantenerte activa mejorará la circulación, reducirá el estrés y fortalecerá tu cuerpo para los meses siguientes.
Recuerda: Si ya hacías ejercicio antes, puedes continuar con tu rutina adaptándola según tu energía. Si eres principiante, comienza con actividades de bajo impacto.
Caminatas (30-40 min, 4-5 días a la semana)
Activa la circulación y oxigena el cuerpo sin impacto fuerte.
Yoga o Pilates prenatal (2-3 veces por semana)
Mejora la flexibilidad y fortalece el suelo pélvico.
Favorece la relajación y reduce la tensión muscular.
Natación o ejercicios en el agua (2 veces por semana)
Excelente para fortalecer músculos sin impacto en las articulaciones.
Respiración profunda y meditación (5-10 min diarios)
Relaja el cuerpo y reduce el estrés.

Todavía no. La hormona hCG, que detectan las pruebas de embarazo, aún está en niveles muy bajos. Lo ideal es esperar hasta la semana 4 para hacer un test confiable.
Aún no es un embrión, sino un cigoto, una célula microscópica de aproximadamente 0.1 mm, que se dividirá rápidamente en los próximos días.
Sí, es un buen momento para reforzar tu nutrición con:
-Ácido fólico (fundamental para el desarrollo del bebé).
-Proteínas, calcio e hierro (para un embarazo saludable).
-Mucha agua (para evitar fatiga y mejorar la circulación).
No es común en esta etapa. Si hay un ligero sangrado, podría ser implantación (más común en la semana 4). Si es abundante o con dolor intenso, consulta al médico.
Sí, pero elige rutinas de bajo impacto, como caminatas, natación o yoga prenatal.
Esto sucede al final de la semana 3 o principios de la semana 4.
